Lejos de los combos veloces, aquí todo se decide en la espera y el golpe: un katanazo bien colocado puede voltear el duelo en un instante. La tensión de estos cara a cara, sostenida por sprites enormes y el silbido del acero, da un peso raro a cada intercambio. Tenso, elegante y brutal, es un combate de paciencia donde atreverse a tiempo provoca un escalofrío inmediato.