Interés de coleccionismo
Un juego de gestión meta donde el jugador salva a una Sega ficticia desarrollando sus títulos, monumento autobiográfico y autoparódico que se quedó en exclusiva en Japón. Su deseabilidad está entre las más altas del catálogo: nunca localizado, cargado de humor y de referencias íntimas a la historia de la marca, se volvió objeto de devoción para los fans de Sega de todo el mundo. El primer prensaje estándar, el más extendido de los dos, sigue siendo la puerta de entrada a este título de culto que la cotización internacional empuja al alza. La demanda internacional sostenida, unida a una tirada puramente doméstica, lo vuelve una de las piezas estrella que los coleccionistas Dreamcast buscan primero.