Descripción
Tercer Super Bomberman con cooperación enriquecida y arenas para cinco jugadores. Editado por Hudson Soft, lanzado en Europa en 1995. Cooperación en modo aventura con Bomberman y sus aliados, y arenas multijugador con temáticas variadas. Tercer Super Bomberman en Super Nintendo.
Análisis de Super Bomberman 3
Montar criaturas con poderes distintos trastoca la estrategia de colocación de bombas y renueva las arenas plagadas de trampas. Las partidas mantienen un ritmo ágil donde la anticipación prima sobre el reflejo puro. Rico y nervioso, este volumen lleva aún más lejos un multijugador ya temiblemente eficaz, tan absorbente como siempre entre varios.
El caos a bombazos gana en locura con monturas saltarinas, trampas retorcidas y arenas llenas de sorpresas. Atrapar a tres rivales con una sola explosión bien colocada brinda un júbilo incomparable. La estrategia inmediata y las risas aseguradas vuelven cada partida un momento fuerte. A cuatro, es un imprescindible de las veladas, nervioso y siempre renovado.
Poner una bomba, calcular la onda expansiva y acorralar al rival en una esquina es todo el nervio de la saga, sobre todo en grupo. Cada manga redistribuye potenciadores y posiciones, así que reinicias la siguiente por puro reflejo. El modo individual resulta previsible, pero el enfrentamiento multijugador conserva una tensión inmediata que nunca cansa.
Enfrentarse a hasta cinco jugadores ya no basta: esta tercera entrega añade una aventura cooperativa donde Bomberman y sus aliados avanzan juntos, duplicando los motivos para volver. Las arenas temáticas renuevan sin cesar las partidas frenéticas, y cada sesión entre amigos parece distinta. Esa riqueza de modos explica por qué la saga conserva hoy su aura de referente del juego festivo.