Una lluvia incesante de ideas nuevas. Poseer enemigos con Cappy reinventa cada reino, y la cantidad de lunas te empuja a registrar cada rincón. Mario nunca se ha movido con tanta expresividad ni con tanta alegría.
Vuestro veredicto
Categoría
Plataformas2 jugadores7+
Cooperativo
Descripción
Mario viaja por reinos variados con Cappy, un sombrero viviente que le permite poseer enemigos y objetos, para salvar a Peach de Bowser. Editado por Nintendo, lanzado en todo el mundo en 2017. Reinos abiertos, cientos de Lunas que reunir, trajes y juego a dos.
Análisis de Super Mario Odyssey
MAX
Dir. artística
★★★★★
"Icónica"
MAX
Música
★★★★★
"Legendaria"
2/5
Historia
★★★★★
"Clásico"
De un reino cúbico a los rascacielos de New Donk City, cada mundo impone su propio lenguaje visual, hasta hacer convivir a Mario con humanos realistas. Este festival de estilos descarado, colorido y lleno de ideas, convierte el simple avance en asombro continuo.
Desde el big band metálico de New Donk City hasta los temas jazzísticos que saltan de un reino a otro, la escritura liderada por Naoto Kubo rebosa de vientos y swing. Y luego está «Jump Up, Super Star!», un estribillo cantado que convierte el festival en número musical. Esa exuberancia rítmica encaja con la alegría saltarina del juego y sigue siendo irresistible años después.
Jugabilidad
"Magistral"
Saltar, poseer a un enemigo con Cappy y convertirlo en una herramienta inesperada: la inventiva brota de cada reino sin agotarse jamás. El manejo, de una precisión ejemplar, figura entre los mejores del plataformas 3D. Algunas Lunas se recogen con demasiada facilidad, pero el puro placer del movimiento sigue siendo deslumbrante y no ha envejecido nada.
Diversión
"Desde los primeros segundos"
Saltar, correr, lanzar a Cappy para poseer a un Goomba o a un T-Rex: cada movimiento se vuelve una idea de juego. Los reinos rebosan secretos y lunas por descubrir, así que te desvías sin parar. La fluidez del control resulta embriagadora y la libertad total hace que cada regreso sea tan alegre como el primero.
Adicción
"Obsesivo"
Cada reino cabe en la palma como una caja de trucos: la Captura abre decenas de cuerpos con movimientos inesperados, y cada rincón esconde una Luna. La recompensa llega rápido, casi cada minuto, y parar se vuelve casi imposible. Dejas un nivel 'al 90 %' y vuelves luego con nuevas habilidades para terminarlo. La generosidad del diseño conserva su frescura; con el tiempo, la lluvia de Lunas puede mermar la sensación de rareza.
Dificultad
"Fácil"
Duración
"Media"
Información técnica
💾5,7 GB📅27/10/2017
Editado por Nintendo
Precio, valor y rareza de Super Mario Odyssey (Nintendo Switch)
Cada reino cierra su recorrido con un combate que convierte la captura de gorra en arma: poseer un proyectil, un miembro o al propio enemigo reinventa el duelo cada vez. Rango huye, el Dragón en Ruinas exige sincronía, y el final apila transformaciones. La inventiva manda sobre la fuerza bruta.
La diversión en grupo
Una forma encantadora de sumar a un niño o a una pareja indecisa: uno maneja a Mario y el otro lanza a Cappy para recoger monedas y golpear enemigos. La cooperación es asimétrica y relajada, sin marcadores ni competición. El papel de apoyo es ligero pero realmente útil, lo que vuelve la aventura accesible y llena de pequeños descubrimientos compartidos.
Una carátula de culto
Con la gorra lanzada en pleno salto, Mario brinca en una explosión de color donde rascacielos y paisajes lejanos chocan entre sí. La energía alegre y la abundancia visual anuncian un viaje por reinos deslumbrantes. La ilustración rebosa movimiento y júbilo, y conserva hoy toda su frescura chispeante.
¿Merece la pena jugar a Super Mario Odyssey en 2026?
Super Mario Odyssey no ha perdido nada de su inventiva. Cada reino rebosa ideas que se agotan justo antes de cansar, y la captura de Cappy convierte a cualquier enemigo en una herramienta de juego. La enorme generosidad de sus cientos de Lunas es a la vez su encanto y su debilidad, pues algunas se recogen demasiado fácilmente. El control sigue siendo de una precisión ejemplar, de lo mejor del plataformas 3D. En lo visual, la variedad de sus mundos compensa de sobra la resolución modesta de la consola. Para un aficionado al género o un recién llegado, sigue siendo una fiesta que se disfruta hoy sin reservas.