Con el punto de mira en pantalla, te lanzas a una tormenta de acero donde cada disparo desata una lluvia de balas. Los Terminators aparecen sin tregua, las explosiones sacuden la acción, y la emoción nace de una tensión bruta que nunca cede. Vuelves para superar tu marca, para vaciar cargadores aún más rápido. Décadas después, el frenesí sigue intacto e hipnótico.