El coloso de Bethesda, ahora portátil. Vagar por Skyrim en cualquier sitio sigue resultando seductor, y la libertad de enfoque no ha perdido su encanto. El motor acusa su edad y los bugs persisten, pero el volumen de contenido sigue siendo colosal.
Vuestro veredicto
Categoría
Mundo abierto1 jugador16+
Descripción
El Sangre de Dragón explora la provincia norteña de Skyrim y afronta el regreso de los dragones. Editado por Bethesda, lanzado en todo el mundo en 2017. Un vasto mundo abierto, gritos de poder, gremios y facciones, y compatibilidad con los amiibo de Zelda.
Análisis de The Elder Scrolls V: Skyrim
4/5
Dir. artística
★★★★★
"Llamativa"
MAX
Música
★★★★★
"Legendaria"
4/5
Historia
★★★★★
"Cautivador"
Jeremy Soule despierta «Dragonborn», coros nórdicos martilleados en lengua dracónica, en cuanto un dragón cae del cielo. En otros momentos, capas errantes acompañan la marcha por la tundra, casi borradas para dejar hablar al viento. Ese contraste entre lo épico y lo contemplativo encaja con la libertad del viaje y sigue siendo una de las firmas más reconocibles del rol.
Jugabilidad
"Magistral"
Llevar Skyrim entero en la mano lo cambia todo: escalar un monte por capricho, saquear una casa, dejar una misión para seguir a un lobo. El combate es tosco y el motor rígido, pero la libertad de improvisar tu aventura sigue siendo rara y embriagadora. Aún se vuelve a él porque pocos sandbox absorben al jugador de esta manera.
Diversión
"Desde los primeros minutos"
Adicción
"Obsesivo"
Sales de una cueva, ves una ruina lejana, te desvías, tropiezas con una misión y luego tres más: el mundo abierto de Skyrim convierte cada trayecto en una cadena de desvíos. Las habilidades que suben con el uso, el equipo que mejoras y las mazmorras por limpiar alimentan un progreso sin fin. Es fácil entrar por "una sola misión" y quedarse, y los mods lo prolongan para siempre. El reverso: tanta dispersión puede sepultar la trama principal durante horas.
Dificultad
"Fácil"
Duración
"Enorme"
Skyrim se recorre en cualquier orden, y puedes ignorar la misión principal durante decenas de horas sin aburrirte. Gremios, cuevas, dragones, libros que leer y baratijas que coleccionar forman un mundo que responde a cualquier capricho. Esa libertad total, que te deja escribir tu propia historia, explica que se siga rejugando más de una década después.
La inmensidad del mundo deja a cada quien forjar su leyenda, pero unos pocos encuentros sobresalen: los dragones cayendo del cielo vuelven un trayecto rutinario en batalla a gran escala, gritos al viento. Alduin corona la epopeya, y la libertad de build hace que magia, hoja o grito moldeen un combate profundamente propio.
Una moral cuestionable
Elegido por el destino para salvar el mundo de los dragones, este héroe dedica sus días sobre todo a llevarse cada plato, cada queso y cada moneda suelta de las casas de gente honrada. Hurgamos en los cajones ante las narices de sus dueños sin el menor reparo, porque la aventura lo pide. Que el salvador de Skyrim acabe siendo un ladrón compulsivo tiene una gracia irresistible.
¿Merece la pena jugar a The Elder Scrolls V: Skyrim en 2026?
Skyrim roza ya los quince años, pero su fórmula de mundo abierto sigue curiosamente seductora. La libertad de escribir tu propia historia, de escalar una montaña o entrar en cualquier casa, conserva un poder de atracción intacto. Bordeciel respira aventura pese a una técnica hoy superada y animaciones rígidas. El combate fue siempre su eslabón débil, y las misiones a veces carecen de profundidad. Pero la magnitud del cajón de arena, la riqueza de los gremios y la facilidad para perderse horas explican su longevidad. En Switch este mundo cabe en la mano, lo que sigue siendo un argumento de peso.