RomWize

The Legend of Zelda: Breath of the Wild (Japan)

Nintendo Switch
🇩🇪 🇬🇧 🇪🇸 🇫🇷 🇮🇹 🇯🇵 🇰🇷 🇳🇱 🇷🇺 🇨🇳
Reseña en
2017
97
Ad
✪ Analizado el 20 de marzo de 2026
97

Sigue siendo la referencia del mundo abierto en Switch. Trepar por donde sea y planear a tu antojo resulta liberador, y la física premia la improvisación. La durabilidad de las armas todavía molesta, pero recorrer Hyrule conserva su magia.

Vuestro veredicto
Categoría
Mundo abierto 1 jugador 12+
Descripción
Link despierta tras un largo sueño y recorre un Hyrule devastado, libre de ir a cualquier parte. Editado por Nintendo, lanzado en todo el mundo en 2017. Escalada y planeo, cuatro Bestias Divinas, más de cien santuarios, puzles físicos y armas que se desgastan.

Análisis de The Legend of Zelda: Breath of the Wild

MAX
Dir. artística
"Icónica"
MAX
Música
"Legendaria"
4/5
Historia
"Cautivador"
Hyrule pintado como una acuarela viva: relieves suavizados, brumas lejanas y una luz que resbala por las colinas te empujan hacia el horizonte. Esa apuesta semirrealista, ni cartoon ni fotorrealista, mantiene una legibilidad perfecta y un encanto atemporal intacto.
Diversión
"Desde los primeros minutos"
Dificultad
"Fácil"
Información técnica
💾13,4 GB 📅03/03/2017
Editado por Nintendo

Precio, valor y rareza de The Legend of Zelda: Breath of the Wild (Nintendo Switch)

Comparar precios
Cargando anuncios de eBay…

Jefes memorables

Enfrentar a una Bestia Divina implica escalarla, anular sus miembros y golpear su núcleo: cada coloso es un rompecabezas mecánico antes que un blanco. Los Guardianes convierten la llanura en cacería letal, y Ganon sintetiza todo el arsenal en un duelo final. La improvisación física vuelve único cada encuentro.

Una carátula de culto

Una silueta diminuta ante un Hyrule inmenso: Link, de espaldas en lo alto de un acantilado, contempla un mundo que se extiende sin límites. La composición despejada y los suaves azules y verdes traducen la promesa del juego, la libertad pura. Nada grita aquí; susurra una invitación a explorar que sigue intacta.

¿Merece la pena jugar a The Legend of Zelda: Breath of the Wild en 2026?

Siete años después, Breath of the Wild sigue siendo una lección de diseño de mundo abierto. Su libertad de enfoque, su motor físico y químico que premia la improvisación, y su sentido del descubrimiento envejecen de maravilla. Las armas frágiles y algunos santuarios repetitivos siguen siendo críticas justas, pero la emoción de escalar una cima vista en el horizonte sigue siendo única. En Switch el dentado y alguna caída de fluidez delatan la edad del hardware sin estropear lo esencial. Para quien disfruta explorando sin que lo lleven de la mano, sigue siendo un referente vivo y una puerta de entrada perfecta al género.

Juegos similares