Un juego de ritmo musicalmente innovador que permite mezclar y componer pistas mediante pads. La creatividad del concepto y la diversidad de géneros musicales lo convierten en una experiencia única. Un título de nicho pero de culto, difícil de encontrar hoy en día.
Vuestro veredicto
Categoría
Ritmo4 jugadores3+
Cooperativo
Descripción
Secuela de Frequency desarrollada por Harmonix en 2003, este juego de ritmo obliga a saltar entre pistas instrumentales para reconstruir canciones enteras. Su lista electrónica y rock y su estética de neón lo convierten en antecesor directo de los futuros Guitar Hero y Rock Band.
Análisis de Amplitude
4/5
Dir. artística
★★★★★
"Llamativa"
MAX
Música
★★★★★
"Legendaria"
1/5
Historia
★★★★★
"Anecdótico"
Pionero firmado por Harmonix, el juego hace literalmente construir la música disparando a objetivos al ritmo, cada acción añadiendo una capa al tema electro. Techno, drum'n'bass y beats nerviosos se funden con el gameplay hasta el punto de que jugar es mezclar. Esa embriaguez rítmica visionaria anunciaba toda una revolución musical.
Jugabilidad
"Excelente"
Diversión
"Desde los primeros segundos"
Lanzarse por una autopista de notas futurista activando las pistas de un tema electrónico para reconstruirlo capa a capa: la idea es tan embriagadora como hipnótica. La diversión nace de esa fusión de reflejo y música, donde cada encadenamiento logrado hace brotar el sonido. Estiloso, rápido y tremendamente adictivo, un juego de ritmo vanguardista y gozoso.
Adicción
"Obsesivo"
Viajar por un túnel sonoro activando cada pista de instrumento con el gatillo reconstruye el tema capa a capa en una embriaguez hipnótica. Desbloquear temas y bonus de potencia reaviva las ganas de encadenar pistas. El concepto abstracto desconcierta al principio, pero esa construcción musical interactiva sigue siendo un placer nervioso de una fluidez notable.
Juego de ritmo de Harmonix donde se activan las pistas de un tema en un circuito en túnel, antecedente directo de los futuros Guitar Hero y Rock Band del mismo estudio. Aún común, su interés reside en ese estatus de precursor de un género vuelto fenómeno más que en la rareza. Una pieza de primer orden para aficionados al juego musical que quieren entender el ADN de un estudio mayor del género.
Una joya desconocida
Antes de que Harmonix revolucionara el juego musical con Guitar Hero y Rock Band, el estudio ya pulía su fórmula en este ritmo abstracto en el que recorres túneles de notas sobre un fondo electro. Salió demasiado pronto y sin licencias llamativas, y solo conquistó a un círculo de iniciados. Un placer hipnótico para quien ama el ritmo puro y la sensación de velocidad.
La diversión en grupo
Viaje musical futurista donde revientas notas sobre pistas sonoras que remezclas en directo, solo o entre varios en una misma pantalla. La fórmula luce tanto en cooperación, montando un tema a varias manos, como en duelo para sabotear al vecino. Hipnótico y nervioso, crea sesiones donde el ritmo y los reflejos mandan, y donde cada remix logrado suelda al grupo en un mismo groove.
¿Merece la pena jugar a Amplitude en 2026?
Lanzado en 2003 en PS2, el proyecto de Harmonix prolonga la fórmula Frequency en una experiencia rítmica abstracta donde el jugador salta de pista en pista para activar los instrumentos. La selección electrónica e indie compone un viaje de cuarenta temas firmados P!nk, Garbage o Logan 7. La conducción es límpida y la lectura rápida. El cierre del online corta parte del contenido. Recomendado para devotos del ritmo abstracto y fans Harmonix.