Estructurado en torno a un reto de seis semanas, este programa plantea desde el principio una progresión que seguir en el tiempo, sesión tras sesión. El compromiso regular que exige alarga de forma natural su vida útil mucho más allá de una sola partida, pues cada entrenamiento prepara el siguiente hacia los resultados prometidos. Esa dimensión de plan a largo plazo, más motivadora que un final brusco, lo convierte en un compañero que se sigue varias semanas.