Versión japonesa de God of War II, con contenido idéntico a la versión internacional. Una localización cuidada que permite a los jugadores japoneses vivir plenamente la épica conclusión de la saga PS2 de Kratos. La misma excelencia técnica y narrativa que la versión internacional.
Vuestro veredicto
Categoría
Acción y aventura1 jugador18+
Descripción
Edición japonesa de God of War II lanzada en abril de 2008, subtitulada «Shuuen e no Jokyoku» («el preludio al final»). Adaptación local de la secuela de Sony Santa Monica, con menús y subtítulos japoneses, retrasada casi un año respecto al lanzamiento occidental dentro de la estrategia editorial propia de SCEJ.
Análisis de God of War II - Shuuen e no Jokyoku
MAX
Dir. artística
★★★★★
"Icónica"
MAX
Música
★★★★★
"Legendaria"
4/5
Historia
★★★★★
"Cautivador"
Más desmesurado aún, este título despliega escenarios titánicos, enfrentamientos dantescos y panoramas que cortan el aliento. La puesta en escena cinematográfica gana en amplitud y violencia dominada. Ese derroche visual, sombrío y grandioso, cierra la era PS2 con una deslumbrante demostración técnica.
Aún más amplia, la partitura sube la furia épica un punto, multiplicando coros grandiosos y vuelos orquestales de una potencia devastadora. La música acompaña cada duelo titánico con una intensidad de péplum. Esa desmesura sonora, en perfecta sintonía con la ambición del juego, sublima la rabia de Kratos.
Jugabilidad
"Magistral"
Más vasto y más afilado que su antecesor, este capítulo lleva la acción a base de combos aéreos, armas secundarias y jefes titánicos puestos en escena con una desmesura poco común. El ritmo no decae jamás y cada combate sigue siendo nítido de leer. Culminación de la fórmula en la consola, brinda una experiencia de acción que aún se saborea sin el menor asomo de hastío.
Diversión
"Desde los primeros segundos"
La secuela ve a lo grande en todos los frentes: combates aún más nerviosos, jefes titánicos y escenarios de una desmesura mitológica que quita el aliento. Encadenar combos devastadores y rematar a los enemigos con gallardía brinda una satisfacción inmediata y constante. Espectacular, generosa y de una maestría técnica deslumbrante, una culminación del género en la consola.
Adicción
"Obsesivo"
Llevar la furia de Kratos aún más lejos encadenando combates titánicos, enigmas y acrobacias en el corazón de la mitología griega no deja al jugador ningún respiro. Subir de poder y rastrear los secretos reaviva sin cesar el avance. El esquema se mantiene cercano a la primera entrega, pero esa generosidad de ideas y esa intensidad de puesta en escena conservan un dominio constante.
Dificultad
"Equilibrada"
Duración
"Larga"
Información técnica
💾6,6 GB📅25/10/2007
Editado por Sony Computer Entertainment
Precio, valor y rareza de God of War II - Shuuen e no Jokyoku (PS2)
Juego completo; caja, manual y soporte muy limpios. Poco manipulado.
Q1 dañadoQ6 completoQ10 nuevo
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Interés de coleccionismo
Secuela que lleva la acción mitológica de Sony a su paroxismo técnico en la consola, considerada por muchos la cima de la serie en PS2. Aún bastante extendida en Occidente, su interés reside en esa fama de apogeo y escaparate de fin de generación más que en la rareza. Una pieza de primer orden para aficionados a la acción épica que quieren lo mejor de Kratos en la máquina.
Jefes memorables
Llevando aún más lejos los límites de la escala, esta secuela abre con el titánico Coloso de Rodas y encadena agarres contra criaturas descomunales del mito griego. Asir a un enemigo gigante para rematarlo con un gesto contextual procura una sensación de poder poco común. Más amplia y feroz, su galería de guardianes lleva la puesta en escena del combate de jefe a su culmen.
Una carátula de culto
Más amplia que la de su antecesor, la ilustración enfrenta a Kratos a una amenaza colosal, en una composición que estira la escala y el aliento épico. Los oros leonados y el humo hablan de escalada: el Fantasma de Esparta desafía ahora a los propios dioses. Espectacular y tensa, la imagen promete una tragedia mitológica aún más desmesurada.
Una moral cuestionable
La cruzada vendida como una venganza épica contra el Olimpo se traduce sobre todo en un río ininterrumpido de soldados, criaturas e inocentes despedazados con una furia espectacular. Acompañas a este héroe enfurecido sin pestañear, fascinado por la puesta en escena, aunque su idea de la justicia suela reducirse a hacer trizas todo lo que se cruza en su camino.