Interés de coleccionismo
Quinta entrega, que pule la fórmula e introduce el modo Dream World y las cápsulas de poder. Su interés coleccionista se suma al de la línea Mario Party en GameCube, cuyas versiones físicas ven subir su cotización con claridad, con el añadido del contenido propio de esta entrega que los completistas de la serie quieren poseer. La tirada japonesa, más discreta en Occidente, atrae a los coleccionistas que buscan la edición original en su idioma. La demanda duradera de los aficionados a los juegos festivos sostiene un valor en alza regular para los ejemplares completos.