Jefes memorables
Referente de una dificultad temida, esta travesía demoníaca levanta guardianes gigantescos a los que desafías con un único salto doble, frágil y sin red. Del dragón ondulante al emperador Sardius surgido del abismo, cada criatura castiga la menor imprecisión y exige una segunda vuelta para acabar. Esa exigencia implacable, unida a jefes desmesurados, forja un orgullo raro una vez vencidos.