Temas que aún tarareamos décadas después: la música es parte integral del videojuego. Este Top 100 reúne los juegos retro con las bandas sonoras más memorables, de los chips de sonido 8 bits a las orquestaciones en CD, según las notas reevaluadas de RomWize. Para cada título: su nota actual, sus versiones, su rareza y su valor de coleccionista.
"Entre angustia y melancolía, la música de Koji Kondo hace planear la amenaza de la luna sobre Pueblo Reloj con una rara fuerza evocadora. Temas inquietos, el vals de la cuenta atrás y melodías de ocarina tejen una atmósfera extraña y desgarradora. Esa singularidad sonora sigue siendo una de las más marcantes de la saga."
"Jeremy Soule despierta «Dragonborn», coros nórdicos martilleados en lengua dracónica, en cuanto un dragón cae del cielo. En otros momentos, capas errantes acompañan la marcha por la tundra, casi borradas para dejar hablar al viento. Ese contraste entre lo épico y lo contemplativo encaja con la libertad del viaje y sigue siendo una de las firmas más reconocibles del rol."
"Gareth Coker envuelve el bosque de Niwen en una orquesta lírica y coros etéreos que rozan el cuento de hadas. La música crece en las huidas sin aliento, se suspende ante un paisaje, llora las pérdidas del relato. Ese aliento cinematográfico acompaña cada salto y cada caída, y lleva la emoción del periplo de Ori con una delicadeza que perdura."
"A lo largo de las horas se despliega un reloj musical: un tema distinto para cada momento del día, del jazz matinal indolente a las atmósferas veladas de la noche. El clima y las estaciones tiñen aún más la escucha. Ese respiro suave, casi doméstico, convierte la isla en un capullo al que se vuelve sin prisa y hace que la rutina diaria resulte extrañamente reconfortante."
"Firmada por Inon Zur, la música despliega una orquesta majestuosa y coros solemnes dignos de la gran fantasía. Cada reino y cada batalla se elevan con una nobleza épica, subrayando lo que está en juego en el destino. Esa amplitud sinfónica, suntuosa e inspirada, magnifica la aventura de principio a fin."
"Bastan unas notas de ocarina para convocar un mundo entero: la Nana de Zelda o la Canción del Tiempo están grabadas en la memoria colectiva. Las composiciones de Koji Kondo, integradas en el juego, hacen de la música una verdadera herramienta de aventura. Esa magia melódica, intacta en 3DS, sigue siendo un referente absoluto."
"Adaptados con esmero al chip FM, los temas icónicos de Yoko Shimomura —el de Guile a la cabeza— resuenan con una energía contagiosa. Cada luchador conserva su identidad musical, galvanizando los duelos al instante. Esa lograda transposición de un monumento del arcade sigue siendo un deleite para los aficionados a la lucha."
"Firmada por Martin O'Donnell, la música mezcla canto gregoriano, orquesta épica y guitarras rock en un himno que se volvió icónico al instante. El célebre tema de Halo, a la vez sagrado y marcial, galvaniza cada misión con una grandeza poco común. Esa amplitud sonora, emblemática de la saga, sigue siendo una de las más reconocibles del videojuego."
"Firmada por Hitoshi Sakimoto, la partitura despliega una orquesta majestuosa de acentos mediterráneos y marciales, llevada por una amplitud casi cinematográfica. De las fanfarrias de Ivalice a los temas de batalla grandiosos, cada tema magnifica la epopeya política. Esa riqueza sinfónica, suntuosa y refinada, marca una cima de la saga."
"Marcha militar endiablada, metales rugientes y ritmos marciales: la música de Metal Slug da al caos guerrero una energía heroica y cómica a la vez. Cada nivel late con un tema nervioso pegado al fuego nutrido de la acción. Esa banda sonora de culto, vuelta icónica, es inseparable de la leyenda del run and gun."
"Mezclando orquesta, electro y rock, la música electriza cada combate con una energía nerviosa, del galvanizante «Indestructible» a los coloridos temas de escenario. Cada arena posee su identidad, disparando la intensidad de los enfrentamientos. Esa generosidad sonora, cuidada y contagiosa, acompaña con brío el gran regreso de la serie."
"Contagioso y travieso, el repertorio de Super Mario Bros. 3 firmado por Koji Kondo varía sus temas según los mundos, del desierto al mar pasando por los cielos. Cada melodía, viva y pegadiza, encaja a la perfección con el ritmo del salto y el desafío. Ese clásico chiptune, intemporal, conserva todo su poder gozoso."
"Cumbre de Nobuo Uematsu, la partitura alcanza cotas inigualadas, del «Tema de Terra» a la ópera cantada y al monumental «Dancing Mad». Cada personaje tiene su leitmotiv, tejiendo un fresco emocional de una amplitud poco común en 16 bits. Esa obra, a menudo citada como la más bella del videojuego, sigue siendo una cima absoluta."
"Difícil igualar semejante selección: del «Ace of Spades» de Motörhead al hip-hop y el ska, cada tema estalla a toda potencia. La música se pega al ritmo de los combos, convirtiendo la menor sesión en un desahogo jubiloso. Ese surtido de culto marcó a toda una generación de skaters virtuales."
"Para la conclusión, Steve Jablonsky firma su partitura más amplia y emotiva: grandes temas orquestales, coros conmovedores y arrebatos elegíacos sostienen el clímax de la trilogía. La música abraza el duelo y el sacrificio tanto como el furor de las batallas, brindando a la saga una despedida sonora de una intensidad emocional poco común."
"Christopher Larkin coloca piano y cuerdas al borde del silencio, eco perfecto de los corredores desiertos de Hallownest. Tenso en los duelos, elegíaco ante las reliquias de un reino muerto, el tema se vuelve conmovedor en cada revelación. Esa melancolía velada convierte la exploración en duelo contemplativo y ha hecho de la partitura un referente absoluto del metroidvania moderno."
"El banjo y la guitarra acústica de Andrew Prahlow dan a la exploración espacial un calor de hoguera inesperado. Cuando cada astronauta toca su propio instrumento en algún rincón del sistema solar, la música se vuelve hilo narrativo tanto como emoción. Su melancolía cósmica, suave y resignada, acompaña una revelación final que pocas partituras sostendrían con tanta verdad."
"Salitre, acordeón y acentos celtas dan a la navegación un perfume de aventura marina irresistible. La música respira al compás de las islas y los vientos, acompañando la exploración con una frescura luminosa. Esa partitura viva y evasiva sigue siendo una de las más encantadoras de la serie."
"Firmada por Jason Graves, la música privilegia la disonancia y el caos orquestal sobre la melodía, instaurando un terror visceral. Cuerdas estridentes y clústeres atonales hacen subir la angustia en el menor pasillo de la nave. Ese horror sonoro, audaz y asfixiante, sigue siendo una de las cimas del diseño sonoro de terror."
"Firmada por Inon Zur, la música conjuga orquesta desolada y éxitos nostálgicos de los años 40 y 50 difundidos por la radio, de los Ink Spots a los crooners. Ese contraste entre dulzura retro y tierras devastadas sublima la atmósfera postapocalíptica. Esa identidad sonora singular, irónica y conmovedora, marca de forma duradera."