Shadow of the Colossus es un poema en videojuego. Dieciséis colosos enormes, paisaje majestuoso y silencioso y un caballo fiel. Obra maestra Team Ico, indispensable.
Vuestro veredicto
Categoría
Aventura1 jugador12+
Descripción
Aventura de Team Ico y SCEI lanzada en 2005, edición coreana de la obra maestra firmada por Fumito Ueda Wander and the Colossus. El joven Wander viaja con su caballo Agro por una tierra prohibida para abatir a 16 colosos gigantescos a fin de resucitar a su amada. Combate épico sobre los colosos (escalada, trepa), exploración melancólica de un mundo desolado, narrativa minimalista. Considerado uno de los mayores juegos jamás creados. Edición coreana de la versión japonesa original.
Análisis de Wander and the Colossus
MAX
Dir. artística
★★★★★
"Icónica"
MAX
Música
★★★★★
"Legendaria"
MAX
Historia
★★★★★
"Magistral"
Vastas extensiones desiertas, luz velada y colosos titánicos: el juego compone paisajes de una soledad sublime, casi sagrada. La depuración de los escenarios y la escala aplastante de los gigantes alcanzan una belleza contemplativa inigualada. Esa dirección artística, minimalista y grandiosa, sigue siendo una obra maestra absoluta.
Épica y desgarradora, la partitura de Kow Otani despliega una orquesta grandiosa y coros vibrantes que convierten cada combate de coloso en un momento sagrado. Entre la soledad de las llanuras y la furia de los enfrentamientos, la música alcanza una intensidad sobrecogedora. Esa riqueza sinfónica, de una emoción poco común, sigue siendo una cima del videojuego.
Para devolver la vida a una joven, un jinete solitario acepta abatir a dieciséis colosos que nada pidieron. Casi mudo, el relato interroga el sacrificio, el amor y el precio de la desesperación con una fuerza trágica inaudita. Cima de la narración ambiental, esta epopeya melancólica persigue mucho después de los créditos.
Jugabilidad
"Magistral"
Trepar a un coloso vivo aferrándose a su pelaje, leer sus movimientos y apuntar a su punto débil convierte cada combate en un enigma físico de una intensidad única. La animación y la sensación de peso siguen siendo sobrecogedoras. Persisten algunos problemas de cámara y de framerate, pero la audacia del concepto y la emoción del enfrentamiento no han perdido nada de su fuerza.
Diversión
"Desde los primeros minutos"
Adicción
"Cautivador"
Dificultad
"Equilibrada"
Duración
"Larga"
Información técnica
💾1,1 GB📅27/10/2005
Editado por Sony Computer Entertainment
Precio, valor y rareza de Wander and the Colossus (PS2)
Edición coreana de Shadow of the Colossus, bajo el título local Wander and the Colossus, de esta obra maestra del equipo de Ico basada en la caza de dieciséis colosos. Bastante más rara que las versiones occidentales, este lanzamiento atrae a los aficionados a un clásico adorado en busca de su declinación coreana. Su atractivo conjuga esa escasez local y el aura del juego.
Jefes memorables
Reducido a la esencia del combate de jefe, esta obra maestra solo enfrenta a dieciséis colosos, montañas vivientes que hay que escalar para alcanzar sus puntos vitales. Cada gigante es tanto un rompecabezas de plataformas como un duelo, acompañado de una música conmovedora. La soledad, la desmesura y la melancolía que desprende lo convirtieron en una experiencia única, jamás igualada de verdad.
Una carátula de culto
Diminuto bajo un coloso que oculta el cielo, el jinete Wander alza su espada en una luz dorada y polvorienta. La desproporción vertiginosa y la paleta sepia transmiten de inmediato la soledad, lo sagrado y la melancolía de una tierra prohibida. Sobria y grandiosa, la imagen resume en un plano todo el vértigo contemplativo de esta obra de culto.
¿Merece la pena jugar a Wander and the Colossus en 2026?
Lanzado en 2005 en PS2, el proyecto de Fumito Ueda en Team Ico sigue siendo una de las obras más marcantes del medio. El concepto depurado, en el que se atraviesa una tierra desierta y melancólica para enfrentar solo a dieciséis colosos gigantescos, convierte cada combate en un puzle de escalada y un duelo de intensidad sobrecogedora. La dirección artística brumosa, la partitura de Kow Otani y el silencio denso crean una emoción rara, teñida de remordimiento. El control del caballo Agro y alguna caída de fluidez acusan su edad. Una cumbre absoluta del videojuego.