El nombre japonés de Soul Blazer, brillante action RPG Quintet. Reconstrucción y relato emotivo.
Vuestro veredicto
Categoría
RPG de acción1 jugador12+
Descripción
Action-RPG en el que un ángel guerrero libera almas prisioneras para repoblar un mundo devastado, versión norteamericana. Editado por Enix, publicado en los Estados Unidos en 1992. Vista cenital, combate en tiempo real, liberación de pueblos para reconstruir las aldeas y jefes majestuosos. Versión norteamericana de la primera entrega de la trilogía Gaia.
Análisis de Soul Blazer
4/5
Dir. artística
★★★★★
"Llamativa"
MAX
Música
★★★★★
"Legendaria"
MAX
Historia
★★★★★
"Magistral"
De la pluma de Yukihide Takekawa, la música acompaña la liberación de las almas con temas melancólicos y luminosos de una gran dulzura. Cada ciudad resucitada se adorna con una melodía llena de esperanza que subraya la emoción del relato. Esa elegancia sonora, íntima y cuidada, hace de este action-RPG un clásico entrañable para los entendidos.
Enviado por una divinidad a un mundo aniquilado por la codicia, un héroe libera las almas atrapadas para devolverlo a la vida. Cada lugar salvado renace ante nuestros ojos, haciendo del relato una suave meditación sobre la creación y la pérdida. Esa poesía discreta y su estructura original le valen una tierna reputación.
Versión SNES norteamericana de Soul Blazer, action-RPG Quintet/Enix de 1992, primera parte de la trilogía espiritual Quintet. En el lado occidental, Norteamérica recibió Soul Blazer pero no Terranigma, lo que hace del episodio US una pieza huérfana de una serie incompleta. Tirada NTSC moderada, frágil caja de cartón US: el valor coleccionable viene de esa rareza NTSC relativa y del aura de culto del estudio Quintet.
¿Merece la pena jugar a Soul Blazer en 2026?
Soul Blader, alias Soul Blazer en occidente, es el action RPG fundador de la trilogía Quintet en SFC. El héroe desciende al mundo inferior para liberar el mundo superior lámpara a lámpara, a saber, un ciclo de combate en tiempo real y reconstrucción de aldeas sorprendentemente satisfactorio. La puesta en escena es concisa, la banda sonora de Yasuhiro Kawasaki conmovedora. Una verdadera joya por descubrir.