Un Super Adventure Island Hudson colorido y accesible. Grato para sesiones cortas.
Vuestro veredicto
Categoría
Plataformas1 jugador3+
Descripción
Platformer de acción con Master Higgins en islas tropicales. Editado por Hudson Soft, lanzado en Estados Unidos en 1992. Secuela de la saga Adventure Island en Super Nintendo.
Análisis de Super Adventure Island
4/5
Dir. artística
★★★★★
"Llamativa"
4/5
Música
★★★★★
"Excelente"
1/5
Historia
★★★★★
"Anecdótico"
Hudson repinta su isla tropical con todos los colores que la máquina permite: arena casi blanca, mar turquesa, junglas en varios planos, cuevas de hielo y volcanes. El héroe en taparrabos, minúsculo, corre sobre decorados que se desplazan rápido, y la legibilidad es total pese a la densidad, algo que cuenta en un juego tan exigente.
Yuzo Koshiro y Motohiro Kawashima firman una banda sonora mucho más rica de lo que un plataformas insular exigía: bajos redondos, percusión latina, armonías jazzísticas y melodías que quedan en la cabeza mucho después de la partida. Es el tipo de partitura que hace existir una producción modesta más allá de su tema.
Jugabilidad
"Excelente"
Diversión
"Desde los primeros minutos"
Adicción
"Cautivador"
Dificultad
"Equilibrada"
Duración
"Media"
Información técnica
💾0,51 MB📅01/09/1992
Editado por Hudson Soft
Precio, valor y rareza de Super Adventure Island (SNES)
En el mercado NTSC, este primer Super Adventure Island sigue siendo un plataformas de Hudson accesible y poco escaso: el cartucho circula con facilidad y el valor se concentra lógicamente en un ejemplar completo, con caja de cartón sin abombar y manual, o en un precinto graduado limpio. Higgins conserva un aura simpática entre los aficionados al plataformas colorido, pero aquí el interés reside en el estado más que en el título, común suelto en el mercado americano.
¿Merece la pena jugar a Super Adventure Island en 2026?
Plataformas de Hudson, Super Adventure Island lleva a Super Famicom la fórmula Wonder Boy de la serie, con su héroe en taparrabos corriendo por islas coloridas, recogiendo frutas y armas frente a un contador de vitalidad que se agota. El ritmo rápido, los gráficos luminosos y la música de Yuzo Koshiro siguen siendo agradables. La falta de variedad y un diseño de niveles algo plano lo sitúan entre los buenos plataformas sin brillo. Un título para amantes de la plataforma de 16 bits clásica.