Limpiar las calles del futuro a puñetazos, patadas y megaataques, montando a veces robots gigantes: este yo contra el barrio de Capcom rebosa de energía y personalidad. El elenco desquiciado, de bebés con armadura a momias ninja, es todo su sabor. A cuatro, el caos jubiloso no decae nunca. Colorido, nervioso y generoso, un desahogo hecho para la cooperación.